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jueves, 19 de enero de 2012

DE REALIDADES FICCIONALES Y UN COLIBRÍ Cony Albarracín


La escena es la siguiente:

Estoy leyendo en el sillón bajo la ventana abierta. Un suspiro detiene mi lectura con una sonrisa y me obliga a repasar mentalmente cada minuto de amor compartido durante los últimos meses.

El libro se desplaza de mi falda al apoyabrazos derecho del sillón y mi cuerpo del sillón a la ventana. Arrastro la cortina para mirar un cielo que entrevera lo verde y lo azulado y se parece tanto al entrevero de tus ojos y los míos…

Un colibrí me enfrenta sorpresivamente.

Amaga a entrar por la ventana.

Lo miro.

Me mira.

Me dibuja un triángulo invertido en el aire

(un corazón, supongo)

Me mira.

Lo miro.

Sonrío.

Se va.

El colibrí desaparece llenado el aire de un néctar que huele a comedia romántica. A comedia romántica cuyo guión se escribe cada mañana con nuestros sueños, nuestros abrazos, nuestras miradas.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Así como si nada...

Un espacio a la derecha del que no me desprendía, cedido así como así. Una percha necesaria perdida en el cuello de una camisa ajena. Una gaseosa, una mayonesa y dos kilos de milanesa compartiendo un cuarto de frizzer y un balcón en la puerta de la heladera.

Y todo así como si nada...
Y todo así como si todo... 

como si todo lo que no era nada de repente fuera todo.

También hay una toalla.

ES GRAVE. Es mucho más grave de lo que pensaba.
Porque además de todo eso están las sonrisas indelebles de cada mañana y los abrazos y esos ojos de pileta clorificada...

Y todo así como si nada...

Como tentándome a creer que había un as escondido en alguna manga. Como tentándome a creer. Como tentándome a querer. Como queriéndome tentar. Como queriendote querer, con A.

sábado, 3 de septiembre de 2011


    Sonrío y camino por mi rutina, me siento plena, feliz. Estoy contenta. Sin embargo, un velo de nostalgia cubre mis venas con tu nombre. Me cuesta descifrar  la sensación, pero sé que se trata de tu nombre, de tus ojos. Me parece inadecuado llamar “nostalgia” a esta sensación porque no es exactamente eso. Se trata más bien de ese cansancio que acompaña al éxtasis. Como si de repente me bajara la presión en una playa soleada. Una hoja de calcar cubre el cuadro más bello de un museo. Una manta translúcida acaricia una escultura. Uno sigue disfrutando de la obra que se expone pero algo difumina la potencia de su encanto. No es nostalgia, no. No deseo encontrarte ni me invaden las ganas de besarte, como en otros tiempos. No preciso urgentemente que tu cuerpo me abrace mientras espero el colectivo de frente a la primavera que se asoma por la plaza. No lo preciso, no te preciso, no es eso. Es simplemente que la terrible alegría que me inunda encuentra una tapa antes de tiempo que le impide rebalsar. Es simplemente que una parte de vos se ha instalado para siempre en mí y una parte de mí se ha ido. No es nostalgia, no. Es esto de saber que se ha vivido y a pesar de eso se seguirá viviendo. Es entender que nada es tan trágico como parecía, entonces… tampoco tan vitalmente necesario. Es saber que se puede perdonar, que se puede entender, que se puede aceptar todo aquello que tiempo atrás no se veía ni siquiera en lo imaginario de la posibilidad. Es encontrar el dibujo de tu rostro en el aire de la mañana y poder sonreír en calma sin saber por qué tu rostro sigue allí, ni mi sonrisa. Es sentir que el paisaje no puede parecer tan bello sin tu presencia. Y sin embargo… 

Cony Albarracín (01-09-11)

sábado, 13 de agosto de 2011

DesCromaPlazamiénTicos Tos (Cony Albarracín 18-07-2011)


Un gato negro se arrincona en la esquina de un tejado. Tiene los ojos tan verdes como los míos. Tan verdes que deberían ser rojos al amanecer de un sueño que no se ha dormido.

Frente a él, un tejado y una chimenea del color de mi sueño, de los ojos del gato. 

Un triángulo insomne se dibuja en el aire. 

Un gato negro arrinconado. Un lápiz verde entre uñas rojas. Tan rojas que se vuelven verdes de rasgar la esperanza de un sueño que sangra en los ojos de un gato.

Negra se vuelve la sangre de un sueño desvelado. 

Un triángulo verde arrinconado. Un gato rojo sobre un tejado me mira.

Arrojo mis ojos negros al triángulo vacío de la noche que amanece tras la muerte de un sueño que ha elegido el suicidio.

Nadie nos ve, nadie nos oye. Sólo nosotros sabemos que estamos
Vivos. 
Despiertos. 
Verdes.

Una cortina verde aparece frente al gato. En la esquina del gato. En las uñas del techo.

¿Qué dice la cortina? 
No logro descifrarlo. 
Misterio. 
Una ventana me guiña el ojo. 

Nadie lo entiende pero el gato lo sabe. Lo sabe por verde, igual que mi lápiz. 
Igual que un sueño estéril.

El gato verde se despereza pero sigue soñando.
¿Por qué todo se vuelve verde? ¿Por qué rojo?
Porque negro.

El triángulo no se forma con el gato. El gato está en el medio. El triángulo contiene un gato negro. Un gato negro solo y un tejado que me mira con mis ojos.

Todo gira y la ventana me hace un guiño. Otro
La cortina. 
La chimenea. 
Todo gira en torno al gato. El gato me mira.

¿O soy yo?

Mis ojos negros también son verdes de tanto rojo que les dejó la noche. 

¿Cuántas noches habrán dormido sobre ese tejado? ¿Cuántos desvelos son necesarios para pintar un techo de verde? 

¿Y un gato? 

¿Y un sueño?

¿Por qué se vuelve todo tan bizarro?
¿Por qué el tejado no duerme, el gato no escribe, la cortina no muere y el lápiz apenas si rasguña la sangre de un papel?

La noche se me escapa entre los pelos de un gato que no puede distinguir siquiera su color. Ni sus ojos, ni mi piel tienen el color de la noche que soñaban tener. 

Ya es tarde. 

Se han desvelado. 
Los gatos, 
los tejados, 
los misterios y el papel. 
Sólo queda la piel ajada de una cortina verde.


Y además,

 llueve.

lunes, 8 de agosto de 2011

No se trata de un llanto sin sentido,
sorda herida de amor y desencanto.


Desespera a la espera del olvido
la que ha unido su rostro y el espanto.

Cony Albarracín (08-08-2011)

miércoles, 22 de junio de 2011

CON LAS ALAS AL VIENTO - ELADIA BLÁZQUEZ



Con las alas del alma desplegadas al viento,
desentraño la esencia de mi propia existencia
sin desfallecimiento, y me digo que puedo
como en una constante
y me muero de miedo, pero sigo adelante.

Con las alas del alma desplegadas al viento,
porque aprecio la vida en su justa medida
al amor lo reinvento, y al vivir cada instante
y al gozar cada intento, sé que alcanzo lo grande,
con las alas del alma desplegadas al viento.

Con las alas del alma desplegadas al viento,
más allá del asombro me levanto entre escombros
sin perder el aliento
y me voy de las sombras con algún filamento
y me subo a la alfombra con la magia de un cuento.

Con las alas del alma desplegadas al viento,
atesoro lo humano cuando tiendo las manos
a favor del encuentro por la cosa más pura,
con la cual me alimento por mi pan de ternura,
con las alas del alma desplegadas al viento.

Con las alas del alma desplegadas al viento,
ante cada noticia de estupor, de injusticia,
me desangro por dentro
y me duele la gente, su dolor, sus heridas,
porque así solamente interpreto la vida.

Con las alas del alma desplegadas al viento,
más allá de la historia, de las vidas sin gloria, sin honor ni sustento
guardaré del que escribe su mejor pensamiento
quiero amar a quien vive con las alas del alma
desplegadas al viento, al viento, al viento...

sábado, 18 de junio de 2011

ODYSSEUS ELYTIS - Orientaciones (1940)


HELENA 

La primera gota de lluvia asesinó el verano.
Se mojaron las palabras que engendraron claridades de estrellas.
¡Todas las palabras únicamente dedicadas a Ti!
A dónde tenderemos  las manos si el tiempo nos desdeña.
Dónde dejaremos los ojos si los últimos perfiles zozobraron en las nubes,
Si tus párpados se cerraron sobre nuestros paisajes
Y estamos – como si la niebla pasase entre nosotros –
Terriblemente solos, rodeados por tus imágenes muertas.

Con la frente en el cristal velamos el nuevo sufrimiento.
No es la muerte quien nos rendirá puesto que Tú existes,
Puesto que existe en otro lugar un viento para vivirte eternamente,
Para vestirte de cerca como te viste de lejos nuestra esperanza.

Puesto que existe en otro lugar
Una verde llanura que se extiende desde tu sonrisa al sol,
Diciéndole en confianza que volveremos a encontrarnos.
Sino a una pequeña gota de lluvia otoñal,
Un confuso sentimiento,
El aroma de tierra húmeda en nuestras almas que tanto se separan.

Aunque no esté tu mano en nuestras manos,
Aunque no esté nuestra sangre en las venas de tus sueños,
La luz en el cielo inmaculado
Y la música invisible dentro de nosotros, ¡ay!, melancólica
Pasajera de cuanto nos retiene aún en el mundo.
Es húmedo el aire, la hora del otoño, la separación,
El apoyo amargo del codo en el recuerdo
Que aparece cuando la noche nos separa de la luz,
Tras la ventana rectangular que mira a la tristeza,
Que no ve nada,
Porque se hizo música invisible, llama en la chimenea,
Golpe del gran reloj en la pared.

Porque se hizo
Poema verso a verso, exhalación paralela a la lluvia, a las lágrimas, a las palabras.
Palabras no como las otras sino únicamente dedicadas a Ti.

lunes, 30 de mayo de 2011

LA EXTRANJERA - Nuria Amat


Se han apoyado en la baranda del faro. Han llegado hasta aquí sin miedo.
Atraídos por el amor al vértigo. Guiados por una flecha insolente de la noche. Ella mira hacia abajo. El mar la deslumbra. Olas hinchadas como venas patean su rabia contra la muralla de rocas. Él le pide: Ámame.
Ella no responde. Es joven y cierra los ojos como si estuviera viviendo muchas muertes. Ella teme saltar. Él le reclama: Bésame. La luz del faro indaga por las cosas perdidas y los encuentra a ellos. Amantes de las sombras son el blanco del silencio. Ella quiere saltar porque en su garganta tiene un nudo de reproches. Como él no pregunta, tampoco ella le responde. Su pasado es un mapa deshecho. Viene de un país hundido. No resulta fácil decir lo que se piensa. Y ella piensa demasiado. Ahora abre los ojos para ver el naufragio de su alma. Él la abraza como si quisiera desnudar su rabia. Ella le pide: Mátame.
Nuria Amat

martes, 10 de mayo de 2011

"Anécdota" matutina.





Yo: - Hola me deja en el infierno? 


Colectivero 273: - En cuál de todos? 


Yo: - E.E.S. 7.


Colectivero 273: - No, la D o la G te dejan en la puerta.


Yo: - Gracias.


Cony Albarracín (10-05-2011)

sábado, 7 de mayo de 2011

Mi Laura, mi Beatrice, mi Dulcinea del Tobozo y tantas otras...


No creo en musas. Creo en fantasmas.
Él es mi fantasma y por eso le creo.

No le creo sus mentiras, sus pretextos.
Le creo mis textos, mis letras, mis palabras.

Cony Albarracín (07-05-2011)

Back to my life! Back to my ghosts!


He vuelto a casa.
(definitivamente)
He vuelto del más acá.
He vuelto allá.
Cony Albarracín (07-05-2011)

sábado, 30 de abril de 2011


Hoy la lluvia tiene un ritmo diferente. Intenta seguir la cadencia de las hojas que se llueven de las copas del primer otoño del año. Por momentos acompaña un chamamé y por momentos “pulsasiones” de un Piazzolla que amanece este domingo en mi radio. En mi corazón.

Hoy la lluvia cae al ritmo de las enseñanzas de Barbosa. Hoy parece ser que lluvia se me vuelve paz y limpia la ansiedad que desde tiempos remotos me acompaña. Hoy me siento lluvia y tarro de miel invertido. Hoy mis pulsaciones han cambiado el ritmo de ese yo escindido que tanto me perturbó.

Hoy soy lluvia que no llora. Que no corre tras la nada del infinito inalcanzable. Hoy soy lluvia que sonríe en paz. Que limpia las heridas de un pasado, empecinado mensajero del  llanto eterno y las angustias.

Sucede que hoy la lluvia soy yo. Y sucede que mi ritmo es miel, es canto y es amor. Sucede que hoy no tengo ganas de correr, ni de llorar, ni de escuchar viejos reclamos de un yo que me es ajeno y cada vez más lejano. Hoy necesito fluir entre mis pasos y observar con mis oídos, con mi piel, con todos los sentidos que amanecen en mi ser.

Hoy la velocidad que empuja se me vuelve extraña; se me vuelve un “otro” que no quiero que me invada. Hoy puedo callar la bulla que atormenta. Porque lluvia y tormenta soy yo.

Cony Albarracín. (03-04-2011)

viernes, 29 de abril de 2011

LOS PÁJAROS PERDIDOS



Amo los pájaros perdidos
que vuelven desde el más allá,
a confundirse con un cielo
que nunca más podre recuperar.

Vuelven de nuevo los recuerdos,
las horas jóvenes que di
y desde el mar llega un fantasma
hecho de cosas que amé y perdí.

Todo fue un sueño, un sueño que perdimos,
como perdimos los pájaros y el mar,
un sueño breve y antiguo como el tiempo
que los espejos no pueden reflejar.
Después busqué perderte en tantas otras
y aquella otra y todas eran vos;
Al fin logré reconocer cuando un adiós es un adiós,
la soledad me devoró y fuimos dos.

Vuelven los pájaros nocturnos
que vuelan ciegos sobre el mar,
la noche entera es un espejo
que me devuelve tu soledad.

Soy sólo un pájaro perdido
que vuelve desde el más allá
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.


Letra: Mario Trejo

Música: Astor Piazzolla

sábado, 26 de febrero de 2011

Secuelas de un viaje por Tlön



"upa tras perfluyue lunó" o "hacia arriba (upward) detrás duradero-fluir luneció" 


Y desear que, en esta ruidosa-grisverde-enjambre de cemento cada vez más alejada del perfluye o duradero-fluir, esta noche lunezca como lo hizo mañana.

Cony Albarracín (26-02-11)

jueves, 24 de febrero de 2011

"FANTASY"


“La literatura fantástica nos deja entre manos 

dos nociones: realidad y literatura, 

tan insatisfactoria la una como la otra.” 

T. Todorov. 

Un par de progenitores, habitantes del planeta “Fantasy”, han parido
desde su No-Yo esta otredad que me mira en el espejo y se llama como yo.

…o Yo, ¡o Yo!, o yo, ¿o yo?... ¿Hollar?… hollar… ¡Oh, Yo!… 

¡HOYO!



¡¿Oyó?!


Nah… ¡Qué van a oír! …
     …si soynvisible.


Cony Albarracín (23-02-11)

lunes, 14 de febrero de 2011

Alma degradable. Papel desagradable.

¿Qué caso tiene un papel que en un tacho se degrada?

El baño es de las arañas.

Y el verso que fue desgarrado en un arrugado papel es otro sueño perdido de un alma que se degrada.

Hay papeles que no saben tejer.

¿Qué caso tiene ya, que hable o calle este papel que mira desde el tacho oscuro de la basura?

¡Que se pudra!

No es  más que un papel vacío lleno de viejas palabras.
Cony Albarracín (14-02-11)

Angustias de Pierrot V

Un pierrot de porcelana  juega a ser equilibrista. Tanto miedo tiene a quebrarse que no trabaja en el circo. Lo mira. Lo adorna. Lo imagina. Imagina la cuerda suspendida en el aire. Tensa. Tirante. Toma un paraguas violeta y se lanza a caminar entre el cuento y la poesía. Entre la prosa y el verso. El miedo no se le nota. Tiene la cara de versos tan llena de porcelana, de lágrimas y de sonrisas que es el pierrot más blanco que jamás se haya escrito. Más blanco que los versos sin rima que jamás se hayan contado. Y avanza, ya sin miedo, porque no cuenta sus pasos. Sabe que en algún momento, a la vuelta de un acento o detrás de alguna pausa, siempre encontrará escalones, asientos o tierra firme parecida a la anterior (¡si es igual, mucho mejor!) para descansar sus pies y seguir andando.

Se imagina bailando
en un teatro de globos
metafóricos zancos
que no rimen tan bobos.
Riellora soñando
Versos Blancos

¡Hasta que se quiebra un pie! y se despierta de golpe de aquel ensueño soñado. El pierrot se ha tropezado con otro sueño frustrado. Otro zanco mal puesto y se le pincha el teatro. Los globos. Los versos. El cuento del pierrot no es más que polvo. Polvo blanco de porcelana negra que sólo rima con su vida y con su tristeza.

Cony Albarracín (14-02-11)

martes, 8 de febrero de 2011

TUMBAS

Hay recuerdos cuya tumba, necesariamente, debe ser un libro.


Acabo de enterrar uno de esos.

Yacerá este recuerdo eternamente en un libro de Bolaño.

Bajo literaria y poética sepultura hoy despido, frente a esta tumba, al recuerdo que se lleva:

Pequeños momentos vividos como años. Pues menudas palabras (¿quizá fueran engaños?) confundí entre sus poemas; y en mis sueños se mezclaron realidades y blasfemias. 
Hoy entierro tu recuerdo entre los poemas suyos y los sueños míos; porque de nada nos sirve esperar cuerpos vacíos que entre el hablar y el hacer hallan insondable abismo.

Quizá, también hoy, entierre dentro de este mismo libro, otro recuerdo más dulce... Y aquí el entierro debería ser el mío!


Porque tampoco se debe tratar de llenar con palabras, poemas que ya han sido escritos.

Cony Albarracín (08-02-2011)

sábado, 29 de enero de 2011

PLUMAS COLOR DE CIELO SIN NOMBRE



Había una vez un cielo del color de mis plumas. No era celeste, ni gris. Era de un color indescriptible. No tenía nombre ese color. Ni ese cielo. Ni mis plumas. Serían, seguramente, un par de alas rotas.


A un breve diálogo entre los dos, un veinticinco de mayo del bicentenario y a una larga charla entre los mismos dos, un veinte de enero del año siguiente.
Sobre un cielo y unas plumas de un mismo color.

Cony Albarracín (29-01-11)


viernes, 28 de enero de 2011

2011 de Enero de 27 Miércoles, La Plata (y Viceversa)

O pongámosle simplemente “un día de Miércoles”.

Desde que decidí jamás tener hijos, verme menstruar es igual que ver caer el revoque mal hecho de la habitación de un niño sobre su tumba.

Miro las gotas de sangre caer una a una sobre el agua del inodoro y pienso en cuántos dolores se evitarían si la Naturaleza hubiese sido un poquito más sabia. Un poquito. Como para haberme hecho nene en lugar de nena. Un poquito nomas. Como para que tomar este tipo de decisiones, cuando una es mujer, no fuese tan complicado al momento de tener que  dar explicaciones a la sociedad. Una pizca más de sabiduría en la Naturaleza hubiese estado bueno para que este tipo de explicaciones innecesarias fuesen, realmente, innecesarias. Decirles, simplemente, que se trata de una elección madura, incluso más madura que muchas otras, tantas  veces tomadas así como así y que perjudican a tantos. Que no es una falta gravísima al “mandato del género” y que no le estoy quitando la posibilidad de vivir a nadie. Eso entre muchas otras estupideces que escuche decir últimamente. Es una elección. Ni más ni menos que una elección, pensada y meditada desde hace mucho tiempo. ¿O ahora resulta que la gente está esperando con un numerito, haciendo cola para nacer; o hay un montón de bebés colgaditos del cielo gritando desesperados ¡dejáme nacer! ¡dejáme nacer! Y vos con una gomera le quitas la posibilidad de vivir porque decidís, responsablemente, que no querés parir a ninguno?

Si tan solo la Naturaleza hubieses sido un poquitito más sabia…! Cuántos dolores se evitarían, pienso cada mes mientras miro las gotitas rojas y esos coágulos inmundos.

Al menos a muchas nos evitaría cada mes estas contracciones del útero que expulsa sus revoques sangrantes y que por resumir elegantemente, o muchas veces por ignorancia,  nos obliga a utilizar eufemismos del tipo: “me duelen los ovarios” o “- me duele la panza” y siempre hay algún pelotudo insistente que se preocupa más de lo una quisiera, porque además toooodo, todo duele el doble, hasta que se preocupen por vos… y que no lo hagan… puff!! Más!! y entonces te preguntan:
“-¿Comiste algo que te cayó mal?” y ahí tenés que caer en el eufemismo o en la ordinariez, y una ya está grande para decir ciertas cosas, entonces ahí vas con "esa frasecita":
“- No… cuestiones femeninas”…

¡!!¡CUESTIONES FEMENINAS!!!! ¡Siempre odié esa frase!, ¡Detesto esa frase! Yo debería haber sido varón, definitivamente…

Aunque ahora, sé que en realidad me gusta ser mujer (dejemos a Nacha Guevara y su canción de lado por favor se los pido, no caigamos en tatos clichés, que ya venimos decayendo desde hace rato. Tratemos de mantenernos en cierto equilibrio…tratemos). Digo, me gusta mi género. Lo que no me gusta es esto de tener que menstruar al pedo sabiendo desde siempre que no quiero parir. Que no pienso parir nunca. Que no me interesa traer más gente a este mundo en que la Naturaleza, tan sabia como todos la creíamos, se equivocó en cosas fundamentales!! Que van desde mi caso particular; esto de hacerme menstruar cada mes sin sentido y ver en cada coágulo cantidad de habitaciones de niños desperdiciadas (ya que podrían hacer feliz a otros); hasta el error más grande que fue crear a la Raza Humana. La raza que la matará a ella. A la Naturaleza. A su madre. A su creadora.

¿Quién dijo que la Naturaleza era Sabia, si fue la creadora de su propio cáncer?

El Hombre lo dijo. Seguramente, el primero en decirlo y en pensarlo fue algún Sabio. ¿Lo habrá hecho para comenzar a destruirla sin culpa? ¿Habrá sido un Sabio, un Clérigo o un Comerciante? Humano sin duda. La Naturaleza jamás se hubiese autodenominado Sabia. Incluso, comienzo a pensar que, deprimida, lo que buscaba hacer cuando creaba al Hombre era suicidarse. Quizá no pudo soportar el éxito de su obra. Quizá se le fue de las manos y como no había drogas, ni alcohol, ni estupefacientes a mano…

O NO!!! O la Naturaleza, al igual que esa idea que se tiene de Dios, nos hizo a imagen y semejanza suya… es decir, la Naturaleza también, al ver que todo lo que creaba le salía bien, se fue llenando de codicia y ambición, se dejó arrastrar por el poder y cegada en su delirio de grandeza construyó a la criatura que sería como su ópera prima. La máxima expresión de lo perfecto! 
Sin ver que aquello que construía era su propio asesino, su enfermedad, su muerte.

No sé.

Lo único que espero es que si algún día aparece una estadística cuyo resultado sea:

De cada 100 (cien)  mujeres 1 (una) sufre de “Menopausia Precoz”.

Esa 1 (una) sea yo.
Cony Albarracín (27-01-11)